Información práctica
Can Cirera Prim
El Parque de Can Cirera Prim es uno de los espacios más emblemáticos del festival, situado en la entrada norte de sa Pobla. Se trata de un entorno natural con vegetación autóctona que, durante unas semanas, se transforma en un escenario único para el Mallorca Jazz sa Pobla.
El acceso al recinto se realiza exclusivamente por la entrada del Passeig Donants de Sang, en la esquina entre la calle Fadrins y la calle Comerç.
Servicios del recinto:
- Punto de información y venta de entradas: justo en la entrada del parque, donde también se puede consultar el programa del festival y las actividades paralelas.
- Zona de concierto: una plaza central con capacidad para unas 600 personas, con una acústica y un ambiente ideales para disfrutar del jazz al aire libre.
- Espacio expositivo: cada edición, el parque acoge una exposición dedicada a figuras vinculadas al mundo del jazz o a fotógrafos y fotógrafas que han inmortalizado momentos del festival, convirtiendo la experiencia musical en una vivencia también visual.
- Baños públicos.
- Servicio de venta de bebidas para refrescar las noches de concierto. Tiene una gestión independiente de la Organización.
Sa Congregació
Antigua escuela reconvertida en espacio cultural y de servicios municipales, Sa Congregació es hoy uno de los centros de actividad artística y cultural de sa Pobla.
Situada en la calle Rosari, 25, cuenta con dos espacios principales:
- Claustro, un espacio abierto, ideal para actividades culturales de pequeño formato.
- Sala de teatro, que acoge charlas, conciertos íntimos y proyecciones dentro del marco del festival.
Plaza Mayor
La Plaza Mayor de sa Pobla es el corazón histórico y social del pueblo, y el lugar donde nació el Mallorca Jazz sa Pobla. Hoy en día, el festival mantiene allí uno de sus conciertos para preservar el vínculo con sus orígenes y disfrutar de la magia de la música en un espacio cargado de historia.
Con la fachada del Ayuntamiento como telón de fondo y rodeada de terrazas y restaurantes, la plaza se convierte en un punto de encuentro perfecto para vivir el jazz mientras se descubre la gastronomía local. Es uno de los momentos más festivos y populares del festival, donde el jazz se abre a la calle y a todo el mundo.